domingo, 21 de diciembre de 2014

Héroes

Os pongo en situación. Todos los viernes viene a mi casa una asistenta polaca (ya veréis por qué la nacionalidad es un dato importante) que hemos contratado no hace mucho. Un par de meses atrás mi madre la encontró llorando mientras trabajaba y cual fue su sorpresa cuando se enteró de que su hermano de 23 años había muerto en extrañas circunstancias mientras estaba de viaje de fin de semana con unos amigos. En ese momento, mi madre instintivamente le dio un abrazo. No le importó que fuera extranjera, ni que tuviera menos formación, ni que cobrara un salario inferior, ni si quiera el hecho de que apenas se conocieran. En ese momento lo único que tenía relevancia para mi madre era el sufrimiento de una mujer que acababa de perder a un ser querido que, además, estaba en la flor de su vida. A la mayoría de vosotros no os sorprenderá lo más mínimo la reacción de mi madre. Sin embargo,  si echamos una mirada un poco más en profundidad al mundo en el que vivimos quizás la anécdota nos haga reflexionar. La semana pasada el grupo yihadista Estado Islámico bombardeó en nombre de Alá (o mejor dicho, de SU Alá) una escuela asesinando así a 134 niños.  Después de conocer esta escalofriante noticia me detuve a pensar en ese abrazo completamente sincero y espontáneo de mi madre, un gesto completamente desinteresado de compasión que los radicales islamistas no pueden ni si quiera concebir, simplemente porque creen que las diferencias entre unos seres humanos y otros son motivo suficiente para odiar y destruir. Me pregunto cómo duermen por las noches cargando en sus conciencias día tras día el peso del dolor y el sufrimiento que van dejando tras de sí. Y es que después de mucho pensarlo he llegado a una segunda conclusión. Fijamos nuestras espectativas en cantantes, actores, modelos y deportistas, queremos vestir, hablar e incluso caminar igual que ellos. Sin embargo (sin quitarles el mérito que les corresponde) no son ellos a quienes debemos admirar. Héroes son las víctimas de la violencia y la persecución yihadista, héroes son los palestinos que viven hacinados temiendo el próximo bombardeo, héroes son los miles de esclavos de las minas de Sierra Leona o de las empresas multinacionales que sitúan su producción en Asia, héroe es Malala, héroes son las mujeres maltratadas que se atreven a denunciar, héroes son las víctimas de ETA, héroes son los padres y madres que luchan día a día por sacar a sus familias adelante, héroes son los miles de misioneros que lo dejan todo por ayudar a los que más lo necesitan. Éstos y muchos otros más son (o deberían ser) los verdaderos héroes y heroínas  de nuestra sociedad, nuestros puntos de referencia, porque en este mundo corrompido por el materialismo aun queda mucha gente buena que no está dispuesta a  conformarse con lo establecido.