lunes, 2 de noviembre de 2015

El ascensor

Cada quince días mi abuela acude al Auditorio Nacional con una amiga para ver los últimos estrenos. Sí, es una privilegiada y además lo disfruta mucho. Pero ese no es el asunto. El otro día, al salir de un concierto, mi abuela y su amiga bajaron en un ascensor, en el que cabían unas veinte personas, para dirigirse al garaje, donde tenían el coche. El ascensor comenzó a llenarse de mujeres hasta que, finalmente, un hombre se decidió a entrar. Aun no se había llenado por completo el ascensor cuando el señor en cuestión dijo las siguientes palabras:"¡Aquí ya no entra nadie más! Ya hay bastantes mujeres en este ascensor". No, no lo dijo de broma. Me imagino la cara de mi abuela (que con la edad se ha desinhibido completamente a