Cada quince días mi abuela acude al Auditorio Nacional con una amiga para ver los últimos estrenos. Sí, es una privilegiada y además lo disfruta mucho. Pero ese no es el asunto. El otro día, al salir de un concierto, mi abuela y su amiga bajaron en un ascensor, en el que cabían unas veinte personas, para dirigirse al garaje, donde tenían el coche. El ascensor comenzó a llenarse de mujeres hasta que, finalmente, un hombre se decidió a entrar. Aun no se había llenado por completo el ascensor cuando el señor en cuestión dijo las siguientes palabras:"¡Aquí ya no entra nadie más! Ya hay bastantes mujeres en este ascensor". No, no lo dijo de broma. Me imagino la cara de mi abuela (que con la edad se ha desinhibido completamente a la hora de expresar su opinión. Y hace bien), la de su amiga y la de todas las mujeres que presenciaron como la estupidez se desbordaba por los poros de aquel neandertal con zapatos de marca. Cualquiera de ellas podría haberle insultado. Podrían haberse confabulado todas contra él para gritar mil y un improperios, o incluso para agredirle físicamente, ya que eran mayoría. Sin embargo, con la elegancia que caracteriza a una persona cuyo nivel de tolerancia le permite vivir en paz con el mundo, una de aquellas mujeres alzó la voz y le contestó:¿Usted qué se ha creído, que somos su harén? Este ascensor es de todos y usted no tiene ningún derecho a decidir quien puede o quien no puede entrar, así que déjese de tonterías". Alto y claro, con un par (de ovarios). Aquel hombre bajó del ascensor rojo de rabia y, por qué no, de al menos un poco de vergüenza. Pero lo más importante es que aquel señor (por llamarlo de alguna manera) salió del ascensor con una lección aprendida. Nos queda mucho por hacer en pleno siglo XXI. Mucho camino por recorrer, muchas batallas que librar. Nos toca a las mujeres dar una "bofetada" de realidad a todos esos eslabones perdidos de la cadena evolutiva que aun llegan a sus casas del trabajo esperando que su dócil esposa les sirva un coñac. ¿Quién dijo que éramos el sexo débil?
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