No nos dejan otra opción. La triste realidad se impone: no sirve de nada acudir a las instituciones, lo más efectivo es compartir nuestro cabreo y nuestra indignación en redes sociales con la esperanza de que alguien nos escuche y se una a nuestra causa.
Los estudiantes estamos hartos de agachar la cabeza y dejarnos avasallar por empresas que se aprovechan de nuestra ilusión, nuestro esfuerzo y nuestro talento para obtener beneficios a cambio de nada. Yo, por desgracia, he vivido una situación completamente lamentable. Solicité unas prácticas a través del COIE de la Universidad Complutense de Madrid y unas semanas después se puso en contacto conmigo una empresa llamada Arxalia Facman que me ofreció un puesto para hacer prácticas como redactora en su página web de artículos periodísticos: Rooster GNN.
Después de pasar una entrevista, me hicieron firmar un contrato ilegal (en realidad era lo que ellos denominaban "acuerdo colaborativo", un documento que oficialmente no existe ni tiene ninguna validez) por seis meses (400 horas de trabajo) haciéndome creer que todo estaba supervisado por la Universidad, lo cual era totalmente falso. He estado un mes haciendo prácticas no remuneradas, sin tener seguro escolar y sin la posibilidad de obtener un certificado que acreditase mis horas de trabajo. No solo eso. Además, me adjudicaron la realización tareas administrativas de mucha responsabilidad que no eran de mi competencia y nos coaccionaron a mí y a mis compañeros para que usáramos nuestras redes sociales personales en favor de la empresa. Esto por no hablar de la falta de respeto con la que en repetidas ocasiones me trataban dos de mis superiores, uno de ellos, incluso, estuvo intentando ligar conmigo en horas de trabajo dejándome en evidencia delante de todos mis compañeros, como si yo fuera su "juguetito nuevo", y, cuando se dio cuenta de que yo no estaba interesada, me intentó hacer la vida imposible en la oficina (de hecho, pretendía poner a mis compañeros en mi contra haciéndoles creer que como yo no hacía bien mi trabajo ni cumplía con los plazos establecidos, ellos tenían que suplir mis carencias). Todo esto por no mencionar que ninguno de mis superiores tenía absolutamente ninguna formación periodística ni mucho menos experiencia como profesional de la información.
Después de pasar una entrevista, me hicieron firmar un contrato ilegal (en realidad era lo que ellos denominaban "acuerdo colaborativo", un documento que oficialmente no existe ni tiene ninguna validez) por seis meses (400 horas de trabajo) haciéndome creer que todo estaba supervisado por la Universidad, lo cual era totalmente falso. He estado un mes haciendo prácticas no remuneradas, sin tener seguro escolar y sin la posibilidad de obtener un certificado que acreditase mis horas de trabajo. No solo eso. Además, me adjudicaron la realización tareas administrativas de mucha responsabilidad que no eran de mi competencia y nos coaccionaron a mí y a mis compañeros para que usáramos nuestras redes sociales personales en favor de la empresa. Esto por no hablar de la falta de respeto con la que en repetidas ocasiones me trataban dos de mis superiores, uno de ellos, incluso, estuvo intentando ligar conmigo en horas de trabajo dejándome en evidencia delante de todos mis compañeros, como si yo fuera su "juguetito nuevo", y, cuando se dio cuenta de que yo no estaba interesada, me intentó hacer la vida imposible en la oficina (de hecho, pretendía poner a mis compañeros en mi contra haciéndoles creer que como yo no hacía bien mi trabajo ni cumplía con los plazos establecidos, ellos tenían que suplir mis carencias). Todo esto por no mencionar que ninguno de mis superiores tenía absolutamente ninguna formación periodística ni mucho menos experiencia como profesional de la información.
Rooster GNN se sustenta a base de becarios que trabajan mínimo cuatro horas diarias y cuya función, al fin y al cabo, es promocionar sus seminarios de verano sobre periodismo, cuyo precio es de 500€ por asistente, y realizar tareas administrativas en beneficio de Arxalia Facman (empresa que se dedica a la colocación de stands en ferias) completamente GRATIS.
Lo más bochornoso de todo este asunto es que a pesar de haber acudido dos veces a las oficinas del COIE para denunciar esta situación y de haber mandado dos correos electrónicos exponiendo mi caso y adjuntando toda la documentación pertinente, nadie ha tomado ninguna medida al respecto y, por si fuera poco, la empresa en cuestión ya ha solicitado tres nuevos becarios de la Universidad Complutense a través de la Beca Santander.
Es absolutamente lamentable que los estudiantes tengamos que sufrir esta serie de abusos y que, encima, no tengamos respaldo alguno de nuestras universidades, que reciben grandes cantidades de dinero a cambio de nuestra formación y nuestra seguridad. Exijo que se nos den a conocer todos nuestros derechos y que, por supuesto, se respeten. Tenemos mucho que ofrecer y nos merecemos tener la opción de acceder al mercado laboral en unas condiciones dignas.
Falta mas gente como tu Rosario. Empatizo con tu situación.
ResponderEliminar